LAS FOSAS DE LA MEMORIA






¿ Puede haber algo más ridículo que la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porque habita al otro lado del agua y porque su príncipe tenga una querella con el mío aunque yo no la tenga con él?
( Blaise Pascal)


Las guerras son recordadas supuestamente para que no vuelvan a ocurrir. Pero hay algo peor que enemistar a padres e hijos, hermanos ?
Esa es la peor de las guerras, la guerra civil. La nuestra ha dejado secuelas más políticas que familiares, heridas que deberían estar cerradas ya. Puede que haya gente que todavía no esté dispuesta a olvidar. Que prefiera vivir en el odio y en el rencor, intentando recordar hechos que no ha vivido más que por oídas, o que siendo tan pequeño apenas supo entender. Eso es cosa de cada uno.

Durante cualquier guerra se cometen hechos abominables, que no merecen ser repetidas. Y hoy en día, hay gente que se empeña en recordarlo, en ahondar en la división de la sociedad. En buscar culpables del ayer. Crispación es lo nos regalan.

El juez Garzón se involucró de lleno en el asunto. Otro lío. Se implicó en la búsqueda de personas desaparecidas, enterradas en fosas comunes, seguramente asesinadas por ser del otro lado del agua
Las críticas no se hicieron esperar. Está claro que nunca llueve a gusto de todos. Las dos Españas volvieron rápidamente al escenario para acusar al otro. Esos políticos que estarían mejor callados y trabajando en lo que relamen deben trabajar, que es por el presente y el futuro y no remover el pasado. Asociaciones  que deberían defender a cualquiera que haya padecido los mismos hechos, sin el amparo de unas siglas que representan lo malo, la ira y el odio.

Pero la realidad es bastante distinta. Una cosa es haber vivido en los años del franquismo y otra muy distinta haberlo padecido. La gran mayoría de los que defienden o acusan lo hacen de oídas. Y quizás deberían escuchar más y mejor. Siempre hay gente de un bando porque su familia sufrió las represalias del otro. Y si buscamos, encontraremos casos en ambos bandos.
Durante aquellos años, los de la guerra y 10 antes y otros 10 después, las persecuciones políticas fueron muchas y duras. En ambos bandos, eso es importante decirlo.

Pero yo, hablo de oídas. Tengo amigos cuyos familiares fueros maltratados y asesinados por Republicanos y otros que lo fueron por el bando Franquista. Cada uno cuenta su historia, o mejor dicho lo que le han contado. Y seguramente estos hechos hayan sido relevantes en la influencia política que ha vivido en su casa. Pero realmente se pueden identificar en un bando u otro en función de lo que ocurrió hace casi 80 años ? 
Porque si aceptamos esta teoría, puede que alguno de nosotros tenga que denunciar al gobierno italiano por las invasiones romanas...


Según mi punto de vista, estos hechos no se han de olvidar. Precisamente para que no vuelvan a ocurrir. Pero seguir viviendo en la fragmentación y crispación política de aquellos años solo nos dice que no hemos aprendido nada. La historia está ahí y no se puede borrar. Debería servir para aprender de los errores. La división de la sociedad en dos bandos, con ideas herméticas e intolerantes son precisamente el ejemplo de lo que no debemos hacer. 

Juan Pérez Silva. / GARCÍA CORDERO
Y me quedo con las palabras y los sentimientos de Juan Perez Silva, que si sabe de lo que habla. Y creo que deberíamos hacer una reflexión acerca de lo que nos comenta en una entrevista a El Pais: 
... Y que no quiero que me digan quiénes fueron los verdugos, porque me sé hasta su número de matrícula del coche. Aquí todavía viven muchos. Hijos de los que mataron a mi madre son mis amigos, porque los hijos, que no lo olvide nadie, no pueden escoger a sus padres...


Este hombre solo quiere recuperar el cuerpo de su madre y juntarlo con el de su padre, nada más. No habla ni de un bando ni de otro, solo de su madre y su padre. 
Juan ha aprendido que el odio no es bueno, que es un mal compañero de viaje. Os dejo aquí la entrevista, que a mi personalmente me ha encantado.


Si me preguntasen ahora si estoy a favor de buscar y abrir fosas comunes, os diría que si es bajo ese sentimiento, sin afán político ni rencor, que las abran todas y devuelvan padres, hijos y hermanos. 


Quién puede negarle ese derecho que le debe la vida, si es que hay justicia ? 


8 comentarios:

  1. Estoy muy de acuerdo con el artículo, salvo en una cosa, que es conveniente destacar y no olvidar. dejando de lado el periodo de guerra, en el que es estúpido quejarse de los abusas de los otros (me refiero a hoy en día, queramos o no una guerra es una guerra), no es cierto que 10 años antes y 10 después hubiera represión por las dos partes. Sí lo es que hubo represión política 10 años antes y 40 años después.

    En mi opinión, no es revanchismo. La gente quiere saber dónde están enterrados sus familiares, y no tanto juzgar a los responsables de aquello que, a mi modo de ver, ya no lleva a ninguna parte.

    Perdón sí, sin problema. Olvido... Como bien dices, conviene no olvidarlo, para no repetirlo.

    Un saludete Mariano! ;)

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    1. No entiendo muy bien lo de destacar, pero asi sea. Basicamente veo ridículo que salgan los "republicanos" y los "franquistas" para decidir si esta gente tiene derecho de recuperar a sus seres queridos. Y estoy a favor de ello, pero salen a la palestra los revanchistas, y con esos soy intransigente.
      Gracias Pablo.

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    2. Ahora estoy 100% de acuerdo :P

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    3. Me alegra Pablín !
      Un saludo y muchas gracias

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  2. Yo también firmo tu entrada al 100% MARIANO.

    Creo que es más que humano y entendible que alguien desee saber donde están los suyos, para darle un descanso digno y por fin descansar él, sabiendo que ha puesto todo de su parte para poder vivir también en paz. El pasado pasó y nadie puede cambiarlo, ni para bien, ni para mal... sólo aprender de él.

    Te puedo contar por si vale de algo, que mi abuela, la madre de mi padre, vio ( nadie, se lo contó) desgraciadamente ocurrió frente a sus ojos, como mataban a su marido de una paliza por tratar de impedir que encarcelaran a su padre y a su hermana, tras fusilar al marido de esta, que aun no sabemos donde está. Estaba embarazada, con dos niños de 2 y 4 años, uno de ellos, mi padre.

    Jamás, jamás le he escuchado ni a ella, ni a mi padre, una palabra de odio hacia nadie en toda su vida.

    La gente de bien, sólo quiere enterar a sus muertos, tener un lugar donde poder llevarles flores y vivir en paz, nada más.


    Un abrazo y feliz finde.

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    1. Gracias Maria. Este es un tema además complicado por la politización que padece la sociedad, y la carencia de principios y de libertad de pensamiento. A mi el testimonio de Juan Perez Silva me parece humano y sobretodo sensato, un ejemplo a seguir.
      Gracias por venir

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  3. Yo también al 100% con esta entrada Mariano. Muy bien dicho todo.
    En cuanto a las historias creo que demasiados españoles somos los afectados de alguna manera por esto. Al padre de mi abuela lo mataron y el resto de la familia tuvo que salir corriendo ya que iban a por la familia entera, en esos momentos él era alcalde de mi ciudad (en aquel entonces pueblo) ella tenía unos 16 años y huyendo, se las arregló para ponerse el uniforme de un muchacho al que habían matado también. El nombre de mi bisabuelo figuraba en las listas de alcaldes hasta que llegó el PP, curiosamente el nombre ya no aparece. Al igual que María, en casa nunca hemos escuchado nunca ni una palabra de odio, ni rencor....y el testimonio de Juan Perez lo había leído pero me ha encantado que lo pongas en tu entrada.
    Saludos.

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    1. Además, es curioso, se llama Juan Perez, un nombre normal y corriente, muy común. podría ser cualquiera. Y ahí le tienes, dando lecciones.
      Me parece una gran lección no criar hijos en el odio.
      Gracias Lissie, un saludo

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