LECCIÓN DE HUMANIDAD

Ayer, jueves 14 de abril, Torrelavega se despertó con un terrible incendio que arrasó la zona alta de uno de los edificios antiguo más céntrico seguramente de toda la ciudad. A pesar de la catástrofe, la diosa fortuna quiso asegurarse de que no tuviésemos pérdidas humanas, con las materiales suficientes, que no fueron pocas.
No me voy a recrear en los detalles del mismo, ya que esa labor la han cubierto perfectamente los medios de comunicación, por ejemplo el diario montañés, con vídeos, fotos y relatos de los afectados.


Vecinos, conocidos, amigos. Torrelavega no es lo suficientemente grande aun, nos conocemos aunque solo sea por referencia o incluso de vista.
Hoy he presenciado uno de los hechos más trágicos de mi corta existencia, y os puedo asegurar que he visto y vivido cosas muy duras. Más que la violencia del siniestro, que es realmente espeluznante, me ha impactado la tragedia vivida en pocas horas por los habitantes del edificio. No es ver la gente en bata y pijama por la calle, no. Es comprobar la impotencia de unas personas al ver su vida destrozada por las llamas en un puñado de minutos. Al acercarme a muchos de ellos, con su mirada clavada en la mía, agotados por la tensión y sumidos aún en la incredulidad, buscando un "no me está pasando a mi", se me ha caído el mundo encima.


Os podría hablar de una chica, una madre que se desespera porque no tiene adonde llevar a sus hijos a "dormir esta noche", con el shock en su punto álgido. O de unos niños de 5 y 6 años escapando de casa como viles ladrones, a buscar cobijo en la cafetería de enfrente tras dejar a su espaldas unas llamas sencillamente demasiado grandes para el entendimiento de un niño. De una señora que lleva allí toda un vida, de un chico que ha nacido en ese edificio...
Es cierto que no hemos tenido que lamentar más que daños materiales, de los que se solucionan con dinero, en cuanto los seguros se pongan de acuerdo ...
Las autoridades de la ciudad han estado presentes durante toda la mañana, al pie del cañón y por cierto muy bien, acompañando y asistiendo a los vecinos en lo necesario.


Lo que realmente me ha impactado ha sido la humanidad y la sensibilidad de lo cuerpos de bomberos y policías. Los bomberos, aparte de jugarse la vida en este tipo de intervenciones, y a pesar del agotamiento físico y la tensión de la situación, han asistido a los vecinos con cariño y comprensión, atendiendo a las demandas de estos, en cuanto a enseres personales, recuerdos de una vida u otros artículos necesarios. Las llaves de vehículos, documentación, el ordenador personal del trabajo, todo lo que les pidieron. Les describían las viviendas y les indicaban por donde lo habían dejado, y me refiero a media mañana, con el incendio controlado pero aún sin extinguir. 
-"que no lo he encontrado señora, digamos otra vez por donde están "
Y la señora le indicaba en que habitación se encontraba, detallando en todo lo posible las estancias, armarios y estantes donde tenían sus pertenencias.
Y volvían a adentrarse en el edificio, muy poco seguro a esas horas todavía, a rescatar parte de las necesidades. Toda esta atención con cariño y sensibilidad; hechos de agradecer en situaciones límites para unas gentes que están en la calle.
Toda una lección para nosotros, los espectadores de la dantesca tragedia que asoló ayer a estos amigos. 


Nos toca ser solidarios, tendremos que responder. A ver si estamos a la altura, si atendemos a nuestros con-ciudadanos como se merecen, y con las mismas ganas que atendemos a otros que vienen de fuera, porque hemos visto en la tele imágenes desagradable y que asustan.


El ayuntamiento de momento se movió bien a pesar de la rapidez con la que ocurrieron los hechos. Esperemos que pongan a disposición de los vecinos viviendas alternativas para que puedan seguir con sus vidas, mientras los seguros y las obras restablecen su día a día . 

2 comentarios:

  1. Son momentos muy duros que sólo se superan con la solidaridad y compresión de los demás.

    Un abrazo.

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  2. @Senovilla
    afortunadamente en momentos así, aflora la sensibilidad y el cariño de las personas.
    un saludo y gracias por la visita y el comentario

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